Prótesis dental

Cuando falta uno o varios dientes, una prótesis puede ayudarte a recuperar la capacidad de masticar, hablar y sonreír con comodidad. Existen distintas opciones: algunas permanecen fijas en la boca y otras puedes retirarlas para limpiarlas. La elección depende de los dientes que conservas, del estado de tus encías y de lo que necesitas en tu día a día.

¿Qué tipos de prótesis existen?

Prótesis fija sobre dientes. Un puente sustituye uno o varios dientes ausentes y se apoya en los dientes vecinos. Para colocarlo, normalmente es necesario preparar esos dientes. Por eso, antes estudiamos si son adecuados para servir de soporte y te explicamos las alternativas.

Prótesis fija sobre implantes. Los implantes pueden servir de soporte para una corona o un puente. Si esta opción es adecuada para ti, planificamos tanto la colocación de los implantes como la prótesis que irá sobre ellos.

Prótesis parcial removible. Repone algunos dientes y puedes quitarla para su limpieza. Puede fabricarse con una estructura metálica —lo que habitualmente llamamos esquelético— o con una base de resina. Su diseño depende de los dientes que conservas y de cómo puede sujetarse de forma adecuada.

Prótesis completa removible. Sustituye todos los dientes de una arcada y se apoya sobre la encía. Al principio puede requerir un periodo de adaptación para hablar y comer; después, revisamos su ajuste y realizamos las modificaciones que sean necesarias.

En Clínica Comessi valoramos tu boca y escuchamos qué es lo que más te preocupa: poder comer mejor, sentir más seguridad al hablar o recuperar tu sonrisa. Te explicamos las ventajas, las limitaciones y los cuidados de cada opción para que puedas decidir con tranquilidad. Después del tratamiento, seguimos pendientes de ti para comprobar cómo te adaptas a la prótesis.