
La endodoncia es un tratamiento que nos permite intentar conservar un diente cuando la pulpa, el tejido que se encuentra en su interior, está inflamada o infectada. Esto puede ocurrir por una caries profunda, una fractura o un golpe.
A veces el diente duele de forma intensa o persistente, molesta al masticar o presenta sensibilidad al frío y al calor. En otras ocasiones, el problema se detecta en una revisión aunque no haya dolor. Por eso, antes de recomendar una endodoncia, exploramos el diente y realizamos las pruebas necesarias para conocer su estado.
¿En qué consiste el tratamiento?
Con anestesia local, accedemos al interior del diente y retiramos la pulpa afectada. Después limpiamos y desinfectamos los conductos de las raíces, los rellenamos y los sellamos. Según la complejidad del caso, el tratamiento puede requerir una o varias visitas.
La endodoncia no termina al sellar los conductos: también es necesario reconstruir el diente para que puedas volver a utilizarlo y protegerlo. En algunos casos será suficiente una reconstrucción; en otros, especialmente si queda poca estructura dental o se trata de una muela sometida a más fuerza al masticar, puede ser recomendable una corona. Te explicaremos qué necesita tu diente y por qué.
En Clínica Comessi queremos que entiendas cada paso. Te contaremos qué hemos observado, cuáles son las posibilidades de conservar la pieza y cómo será el tratamiento y su seguimiento. Nuestro objetivo es cuidar tu salud bucal y mantener tus dientes naturales siempre que sea posible.
